viernes, 11 de abril de 2014

La vida te lleva por caminos raros.

Hace una semana, decidí que me iba a portar mal, que iba a tratar de no ser la persona que sale lastimada, sino que iba a tratar de ser la mala de la historia. Pude hacerlo por una semana pero casi podría asegurar que mañana fracasaré. Y eso me alegra; creo que me hizo bien probarme a mi misma que sé quién soy y hacia dónde quiero ir y que si hay algo que no me sirve, puedo prescindir de ello. Otra cosa que aprendí el día de hoy, es que pasear en bicicleta de madrugada por la ciudad es una de mis actividades favoritas. Esa libertad es indescriptible. No sé qué haría sin mi bicicleta. La amo.