miércoles, 26 de diciembre de 2012

Bici.

Tenía meses con ganas de una bici. Nunca fui buena andando en bicicleta, carezco de sentido del equilibrio. Pero, lo admito, ver a tanto modernito por ahí, sonriendo y viéndose lindos pedaleando por ahí, me dieron muchas ganas de tener una. Mis padres, al ver que no desestía de la idea de tener este hermoso vehículo, decidieron regalarme una mountain bike. Azul, de segunda mano, preciosa. No puedo creer el placer que me estaba privando. Qué felicidad sentir el aire correr por mis cabellos, por mi cara. La cara de la gente atascada en el tráfico, al ver que los pasas sonriendo. Lo feliz que me siento al haber recorrido una gran distancia. Y en estos días navideños, donde la ciudad se queda sola, me siento la reina del universo andando por ahí hasta las tantas, sin ningún ruido más que el de mis llantas contra el pavimento. Ojalá algún día pueda vivir en una ciudad donde no haya autos, sólo bicis y sonrisas.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Deberíamos abrazarnos.

Recién vi "Liberal Arts", de mi querido y admirado Josh Radnor (aka Ted Mosby). Josh es un tipo genial, conocedor de buena música, gracioso, que sabe entender la escencia de las personas. Maravillosa película, que te muestra como las relaciones entre personas de diferentes edades te nutren. Me encantó el papel de un chico llamado Dean, ese que nadie entiende, que se siente tan sólo, y cómo Jesse, interpretado por el mismo Josh, le sirve de mentor y le salva la vida, y no sólo figurativamente hablando. Entre Liberal Arts, los cómics de The Walking Dead y The Vaccines, estoy pasando unas vacaciones de puta madre. Eso si, extraño a mi familia. Espero verlos pronto.

martes, 4 de diciembre de 2012

Probablemente no estás listo.

Fin de semestre, tiempo de decir "no mames, ya pasaron seis meses" y "wiii, no más escuela... por un tiempo". Siempre, a los finales, me da por reflexionar, como a todos, supongo. Hoy fue un día importante: presenté mi primera revista impresa, con reportajes hechos por mi, siendo Editora General, tras un mes de trabajo intenso, entrevistas raras y noches sin dormir. Diablos, incluso usé Indesign y me sentí inútil en ese menester. Pues lo hice, acabé con esa revista y quedó damn good. Uno de mis profesores favoritos de toda la carrera, me felicitó. Que un Profesor con dos maestrías y un doctorado, y que además es un gran investigador, te diga que le gustó tu proyecto y que identifique que es tuyo, pues... pues me puso muy feliz.

El punto es que camino a casa, cuando las felicitaciones y sonrisas habían terminado, pensé en ti. No sé si pensé en ti porque nadie me acompañó en esos momentos de felicidad o porque hace mucho que no lo hacía, de verdad no sé por qué. Pero pensé en lo genial que sería que tú estuvieras ahí. Que hubieras llegado, de repente, en medio de la presentación, y me sonrieras a lo lejos, y yo te sonriera, que perdiera un poco el hilo de lo que estaba diciendo, me pusiera roja y me pusiera mil veces más nerviosa de lo que me encontraba. Pero era imposible que sucediera. Tenemos meses sin hablar. Meses. Creo que es lo más que hemos durado sin platicarnos nuestras cosas. Y es que, ¿qué podríamos platicar? ¿De cómo estás tan bien sin mi? ¿De cómo yo estoy mal sin ti?. Mejor evitarnos esos inconvenientes y awkwards momentos y te elimino del todo. Bloqueado de FB, bloqueado de Twitter, borrado de mi agenda del celular. No te borro de aquí porque ni siquiera creo que te tomes la molestia de leer esto, lo que es bueno, no quiero que sepas esto. No quiero que sepas nada de mi. No quiero que sepas que las cosas comienzan a ir mejor.

No estoy lista para querer a alguien de nuevo. No así como te quería. Pero estoy retomando mi camino, mi yo, lo que era antes de ti. Y si, en días como hoy te extraño y mucho. Pero extraño lo que solíamos ser, esas veces que estaba contigo y cantábamos y sentía que todo iba a estar bien. Pero tengo que aprender que puedo cantar yo sola y seguirme sintiendo bien.

Estoy descubriendo nueva música, sin ti. Y vaya melodías: gracias Vaccines, esta recuperación y esta felicidad no sería posible sin ustedes: Norgaard - The Vaccines